Es imposible que colme la gota,
por que tu eres todo hielo.
No es que sea por ti es por mi.
Por que mi resignación no se resigna,
a echarte de menos lo mismo que tu me echas de más.
Es mi testarudez la que no me deja ver con claridad,
que la vereda de tu voz, me lleva de nuevo al infierno,
a sentirme sola en medio de la tormenta de sentimientos.
Pero igualmente,
ciega y descalza me dirijo al epicentro del desastre.
Desnuda y sin escudos aunque en el intento se me esguince el alma.
Y perdóname por que he optado por el silencio....
Ubícame si quieres...
tu ya sabes donde me encuentro .




